VILLA BLANCA

UN DESTINO SOSTENIBLE PARA EL DESCANSO Y EL BUEN COMER

POR MILAGRO ARIAS RODRÍGUEZ

Uno de esos lugares que no puede dejar de visitar es Villa Blanca, un lugar  que se puede describir como sinónimo de sostenibilidad, literalmente hablando.   
Seguramente usted  ha escuchado hablar de esta propiedad porque perteneció al Ex Presidente de la República Don Rodrigo Carazo, pero le cuento que fue adquirido en 2004 por Hoteles Verdes de Costa Rica, año en que se dio una restructuración completa del concepto.
La propuesta gastronómica incluye una fusión de productos locales  con técnicas de alta cocina internacional tradicional, manteniendo siempre el sabor  distintivo de los platillos.
Gran parte de los ingredientes son de producción propia, entre ellos vegetales y frutas. Además de lácteos como helados, yogurt, quesos, mantequilla, panadería, granola, entre  mucho más. Esto porque cuentan con huerta propia y lechería. Los demás productos se adquieren de productores locales, la gran mayoría artesanales.
Como parte de las actividades se realizan seis catas de vino al año, iniciando en el mes de mayo, una al mes, guiadas por un experto.
Los vinos son seleccionados tomando en cuenta el menú del hotel, precisamente basados en los sabores artesanales como por ejemplo una miel de jocote.
Yo diría que este es el paraíso para quienes buscamos salir de la ciudad a descansar y comer muy bien.  El hotel tiene 35 habitaciones que son casitas, cada una con su chimenea, algunas con jacuzzi y todas rodeadas de una vegetación muy exótica. Tiene cine, capilla, senderos  y hasta spa.

Mi experiencia
El desayuno lo amé, rescata eso sabores caseros que obligan a hacer un recuento en el tiempo. Tortillas palmeadas, café chorreado, el pinto tiene un sabor que es toda una tentación el repetirlo. Y los acompañamientos conquistan. En el área de pan había  un bizcocho inolvidable…
En lo que respecta a platos fuertes cuesta decidirse, pero como le suena: una pechuga de pollo, parrillada, en salsa de cas, aromatizada con eneldo, con picadillo de tiquizque y ñampi con crocante de cohombro y de postre  un mousse de ayote bañado en un caramelo de estragón, servido con helado de moras producidas en la finca y trufas de chicha de la casa con piña, mora y fresas. Confieso que esos ingredientes me sorprendieron, pero más los sabores.
Y es que, la chef a cargo Hannia Campos  merece que la visiten. Yo le aseguro que si usted se atreve a ir  una vez, no dejará de visitar este lugar.

Villa Blanca se ubica 20km al norte de san Ramón, en los Ángeles, por lo que es una excelente opción para salir a comer fuera de la ciudad en la búsqueda de una gastronomía de experiencia, porque eso lo viví.
Casi olvido mencionarlo, tuve la oportunidad hasta de ordeñar una vaca.

NAANS & CURRIES – AN ETHNIC INDIAN RESTAURANT

AQUÍ ESTÁ EL SABOR DE INDIA

POR MILAGRO ARIAS RODRÍGUEZ

Buscando el sabor auténtico de la comida India,  al llegar a vivir a  nuestro país, se vieron obligados a crear ellos mismos una propuesta, y fue junto con los mejores chef, de los restaurantes cinco estrellas de ese exótico país que Kapil Gulati desarrolló un proyecto muy único: Naans & Curries. Un restaurante que literalmente es  como realizar un viaje culinario por la india en Costa Rica.

Y es que, hasta el nombre del lugar es como una descripción exacta del concepto que le han dado a este restaurante ubicado en Momentum Lindora y en  Pinares de Curridabat.

“Naans es una especie de pan tipo tortilla que es parte de nuestra dieta diaria y curries son diversas combinaciones de ingredientes reunidos en una salsa”, comentó Kapil Gulati, Propietario del restaurante.

Con solo eso se puede tener una idea de lo que se puede encontrar en el lugar, donde todos los platos se crearon con recetas Indias, tratando de no variar ni adaptar nada, para que los sabores se vivan como realmente se come en el país de las especias, del cardamomo, el azafrán y la diversidad de semillas que son base principal, para la creación de recetas.

Con tan solo entrar en Naans & Curries de Momentum Pinares, es cómo transportarse a India, porque la fachada se asemeja a la estructura del Taj Mahal, además parte del mobiliario fue traído desde India, y eso es parte de la ambientación que se da.

Algo importante: todos los platos se hacen en el momento, así que se pueden adaptar recetas, si el cliente lo requiere. El menú reúne como 15 entradas, 25 platos fuertes y diversidad de postres. Todo elaborado de manera artesanal. Aquí nunca se abren latas “eso se percibe tal como es”.

Algunos ingredientes son importados desde India, como el arroz, las especias y las lentejas, por ejemplo.

Y si se puede destacar alguno de sus platillos, Yo en lo personal recomiendo que no deje de probar las samosas…son una exquisitez.