EL NOVILLO ALEGRE

MUCHO MÁS QUE BUENAS CARNES Y VINOS

POR MILAGRO ARIAS RODRÍGUEZ

El Novillo alegre es de esos restaurantes que llegaron a Costa rica a romper reglas. Salir a comer a este lugar no solo puede limitarse al consumo de parrilladas. Aquí sorprenden mucho los platillos de especialidad, principalmente los vascos.  Pero por supuesto, cuando se trata de carnes, ellos son de los mejores.

Este es el  restaurante que vende más carnes del país y eso es garantía de  un gran beneficio: exigir calidad a sus proveedores en la maduración necesaria de cada corte de carne, sumado a recetas propias y de ahí el secreto del por qué son tan exclusivas.

Esta franquicia  la fundó el master chef,  líder y responsable de que el mismo sabor se mantenga en los seis restaurantes que actualmente hay en el país, Martín Aldaburu, un experto en la gastronomía, apasionado del buen comer.

Martín es el propietario del Novillo ubicado en Lindora, los demás restaurantes los tiene bajo Franquicia. Él explicó lo que vende en su negocio y comenta que son cuatro los cortes que principalmente ofrecen en este lugar, como la entraña, el Bife de chorizo, el steak new york y el culotte (Este corte es obtenido del cuadril, cuyo componente muscular lo constituye la porción superior y anterior del músculo biceps femoral),  todos en la calidad choice (una especie de marmoleado en la Angus).
Gran parte de estas carnes son importadas, muchas son nacionales como el lomo, el lomito, el cerdo, cordero, pollo y pescado. Exceptuando el salmón rosado y el pulpo español. Las chistorras, los chorizos, las pastas, el pan y los postres son elaborados en el restaurante, con recetas propias y variadas.  
Con un menú que suma 105 platos y 100 etiquetas de vino, este lugar es el indicado para probar vinos diversos por copa y a buen precio ya que el de la casa no siempre es el mismo, lo van variando, cambiando de etiquetas, pero por cepas tales como: cabernet, malbec, merlot, tempranillo, chardonnay, verdejo o sauvignon blanc.

Toda una experiencia

No se puede dejar de probar la empanada argentina, es de esas que obligan a visitar el lugar. Quizás sea porque Martín minuciosamente se enfocó en elaborarla de una manera especial y a detalle. Seguramente porque la receta la toman  como una mezcla de  todas las que hay en las 24 provincias de su país de origen.
Los pinchos vascos son de esos únicos y por supuestos los diferentes cortes de carne y hasta los vegetales a la parrilla llaman la atención.
Ellos cuentan con catering service que va a todo el país, para un mínimo de 25 personas. También cada restaurante cuenta con salones privados de diferentes capacidades, desde cuatro hasta para 60 personas, así como su propia tienda de vinos, los que se hacen muy atractivos por su precio, ya que también importan directamente, de la Rioja y La Ribera del Duero.

Visitar el Novillo es garantía de satisfacción. Soy amante de las buenas carnes, y no soy de postres, pero me resultó inolvidable el helado de dulce de leche elaborado en el lugar. Vale la pena la visita solo por volverlo a disfrutar. También mi paladar recuerda una empanada de cebolla y mozarella, el chorizo, provoleta, un bife de chorizo y una milanesa. ¡Me encantaron!